viernes, 22 de noviembre de 2013

Accidentes: HERIDAS

ESCUELA DE ENFERMERÍA HELENA LARROQUE DE ROFFO A-895

Materia: Enfermería Comunitaria
Docente: Lic. Murano, Jorge
Alumna:
Fernandez Moira
HERIDA
Herida es toda lesión de la piel o de la mucosa accidental o intencional, que provoque un cambio en la coloración y características en los tejidos, aunque no haya pérdida de la continuidad de ellos.
Clasificación de las heridas
Las heridas se pueden clasificar según diferentes criterios;
Heridas abiertas: En este tipo de heridas se observa la separación de los tejidos blandos. Son las más susceptibles a la contaminación.
Heridas cerradas: Son aquellas en las que no se observa la separación de los tejidos, generalmente son producidas por golpes; la hemorragia se acumula debajo de la piel (hematoma), en cavidades o en viseras. Deben tratarse rápidamente porque pueden comprometer la función de un órgano o la circulación sanguínea.
Heridas simples: Son heridas que afectan la piel, sin ocasionar daño en órganos importantes. Ejemplo: Arañazo o cortaduras superficiales.
Heridas complicadas: Son heridas extensas y profundas con hemorragia abundante; generalmente hay lesiones en músculos, tendones, nervios, vasos sanguíneos, órganos internos y puede o no presentarse perforación viseral.
Clasificación según el elemento que las produce
Heridas cortantes: Todas aquellas producidas por elementos filosos, que producen bordes netos, poco traumatizados.
Heridas contusas: Son aquellas que se producen por golpes de alta energía con objetos romos (redondeados), con bordes irregulares, muchas veces traumatizados, desvitalizados y en múltiples direcciones.
Heridas punzantes: Producidas por elementos agudos que penetran fácilmente, dejan heridas pequeñas y muchas veces el elemento filoso permanece dentro de la herida, el grado de contaminación dependerá del objeto que produjo la herida.
Quemaduras y heridas erosivas: Este tipo de herida es producido por elementos abrasivos, fuego, químicos y calor. Producen grados variables de compromiso cutáneo (en profundidad), son generalmente consideradas sucias y con abundante tejido desvitalizado, generalmente son exudativas, es decir se produce gran eliminación de fluidos corporales.
Raspaduras, excoriaciones o abrasiones: Producida por fricción o rozamiento de la piel con superficies duras. Hay pérdida de la capa más superficial de la piel(epidermis), dolor, tipo ardor, que cede pronto, hemorragia escasa.
Clasificación de heridas según contacto con microorganismos
Herida limpia: Constituye cerca del 75% de todas las heridas, esto incluye las producidas intencionalmente (como las quirúrgicas), se producen con técnica aséptica, en tejido sano que no comprometen la cavidad oral ni el tracto genito urinario y digestivo, habitualmente pueden ser tratadas aproximando primariamente los bordes, sin necesidad del uso de drenajes en forma primaria y su posibilidad de infección es cercana al 1%.
Herida limpia-contaminada(LC): Las heridas LC son aquellas en las que se transgrede una barrera conocidamente contaminada por microorganismos, así es como la herida de la colecistectomía es catalogada como LC debido a que al seleccionar la vía biliar litiásica, la flora bacteriana se contacta con ella. También se catalogan como LC todas las heridas del tracto urogenital, de la cavidad oral, de la cavidad nasal, etc. La probabilidad de infección de este tipo de heridas esta alrededor de un 8%, siendo estas las que más se benefician con el tratamiento antibiótico profiláctico.
Herida contaminada: Son todas aquellas de origen traumático, por ejemplo accidentes automovilístico, heridas de bala, etc. Incluyen además aquellas heridas en las que se viola la técnica aséptica, se transgrede alguna barrera(tracto urogenital, cavidad oral, cavidad nasal, etc.) y el contenido toma contacto con la herida, ej: rotura de intestino, de vía biliar, etc. Invariablemente estas heridas estarán infectadas en un plazo de 6 horas, si se las deja sin tratamiento.
Herida sucia: Las heridas que se catalogan como sucias son aquellas que evidentemente están infectadas, contienen abundantes desechos, restos inorgánicos, tienen pus, tienen tejido desvitalizado o toman contacto con material altamente contaminado (como las deposiciones.
Clasificación de acuerdo a las características de la lesión:
Tipo 1: Hay cambios en la coloración, temperatura, puede haber edema, aumento de la sensibilidad, induración. No hay pérdida de continuidad de la piel.
Tipo 2: Hay pérdida de la epidermis, dermis o ambas.
Se presenta como un orificio cubierto de tejido de granulación o fibrina.
Tipo 3: Hay pérdida de todas las capas de la piel y daño  del tejido subcutáneo que puede llegar hasta el músculo, a veces produce bastante secreción serosa y/o pus en caso de infección.
Tipo 4: Hay pérdida de todas las capas de la piel, con necrosis y gran destrucción de tejidos que compromete el tejido muscular, ósea o estructuras de soporte (tendón, cápsula articular) con abundante secreción serosa y/o pus en caso de infección.

Primeros auxilios
Lo primero que hay que hacer es detener la hemorragia y prevenir la infección.
Acto seguido hacer una evaluación del paciente, viendo si hay alteraciones vitales como la respiración o el pulso.
Habrá que ver si el enfermo tiene alguna enfermedad, alergia, si toma medicamentos, si no se ha vacunado de la antitetánica en los últimos 10 años, si se ve que la herida ha de ser suturada, etc., ya que en caso afirmativo, se deberá avisar a un médico.
Una vez que el paciente ha sido estabilizado, nos centraremos en la herida, tratando de conocer el tiempo transcurrido desde su producción, cuál ha sido su causa y si hay o no posibilidad de cuerpos extraños en ella.
Así distinguimos entre heridas simples o superficiales o heridas graves.
En caso de heridas simples:
-          Lo primero que debemos hacer, es en la medida de lo posible lavarse las manos para evitar cualquier tipo de infección.
-          Luego lavaremos la herida con agua y con jabón.
-          En caso de que exista la posibilidad de que haya algún cuerpo extraño dentro de la herida, o si lo hemos visto, avisaremos a un médico de urgencia, y nunca se deberá extraer.
-          Para detener la hemorragia, se ejercerá presión en la herida hasta que el sangrado se detenga y se aplicará ungüento antibacteriano.
-          Si es posible que la herida se vuelva a abrir o se contamine, la cubriremos prestando atención a que no se pegue a la herida y siempre que el sangrado se haya parado.
En caso de heridas graves:
-          Si el sangrado es fuerte o no se detiene al cabo de un tiempo razonable o si de repente se produce un aumento del sangrado será necesario dirigirse a urgencias y esperar la atención de un médico.
-          También si el accidentado está gravemente lesionado o si la víctima ha sido mordida por un animal o persona.
-          Cualquier circunstancia que agrave la situación hace que sea recomendable, si no necesario la asistencia médica.
Tratamiento de la herida
1) Valoración de una herida
En el manejo de la herida es fundamental realizar, previo a la curación una valoración, que permitirá planificar los cuidados de acuerdo a las características y optimizar su adecuada evolución.
Entre los antecedentes del paciente, se deben considerar:
·         Identificar al paciente.
·         Nombre completo.
- sexo
- edad
·         Antecedentes mórbidos.
·         Diagnóstico.
·         Alergias.
·         Causa de la herida.
Desde el punto de vista local:
·         Ubicación anatómica e la herida.
·         Aspecto de la herida: color, olor, tamaño, forma, fondo, extensión y profundidad.
·         Presencia de tejido granulatorio, desvitalizado y/o necrótico.
·         Presencia de exudado: cantidad y calidad.
·         Características de la piel circundante.
·         Presencia de infección.
Parámetros a considerar
·         Tamaño: la magnitud expresada en cm. de ancho.
·         Profundidad: la extensión de la herida en sentido vertical expresado en cm.
·         Coloración: color o aspecto que presenta la herida.
·         Características de la piel circundante.
·         Secreción: características que posee el exudado que produce la herida.
·         Olor: características del olor que emana de la herida.
·         Características del tejido: necrótico o desvitalizado, granulatorio, fibrinoso.
·         Magnitud del dolor local.
·         Vías de evacuación cercana a la herida.
Dolor
Se evalúa a través de la escala de valores numéricos 1/10
La correcta valoración, considerando los parámetros descritos permite categorizar la herida y de acuerdo a esta planificar su curación.
2) Curación
Procedimiento realizado sobre la herida destinado a prevenir y controlar las infecciones y promover la cicatrización.
Es una técnica aséptica por lo que se debe usar material estéril.
Objetivos
- Remover tejido necrótico y cuerpos extraños
- Identificar y eliminar la infección
- Absorber exceso de exudado
- Mantener un ambiente húmedo en las heridas
- Mantener un ambiente térmico
- Proteger el tejido de regeneración, el trauma y la invasión bacteriana
Los principios básicos en la curación en una herida son:
·         Control Bacteriano de la herida
- Técnica aséptica
- Limpieza
- Debridamiento (procedimiento mediante el cual se retira el tejido no vascularizado)
·         Uso de apósito de barrera
- Aplicación de productos específicos
- Protección
Recomendaciones en caso de sufrir heridas
En el caso de las heridas y lesiones de la piel no hay recomendaciones específicas en cuanto a la alimentación, más que mantener un plan alimentario saludable, y recordar que en la situación que el corte sea profundo, lo mejor es acudir al médico.
Si ha sufrido un corte recuerde siempre:
·         Limpiar la herida con agua oxigenada o simplemente agua limpia, y jabón. Es primordial desinfectar la herida y dejarla limpia.
·         Retire con cuidado si existieran, los objetos extraños que pudieran haberse incrustado.
·         En el caso de hemorragia, si hay mucha pérdida de sangre, presione sobre los bordes de la herida durante unos minutos hasta que deje de fluir la sangre y concurra al medico de ser necesario.
·         Para reducir las infecciones, aplique un poco de aceite de eucalipto o de aceite de lavanda todos los días, si la herida es de pequeña magnitud puede conseguir el mismo efecto aplicándose con una gasa un poco de bicarbonato de sodio.
·         Recuerde cubrir la herida con una compresa o gasa y vendaje, renovándolos cada día, si la herida es pequeña, puede dejarlo al descubierto, recordando su periódica limpieza, para evitar roces y mejorar el tiempo de cicatrización.
En los casos graves, es una constante la necesidad del traslado inmediato de la persona lesionada a donde pueda recibir tratamiento quirúrgico urgente, siempre teniendo en mente que cada minuto cuenta y hará la diferencia entre la recuperación, o la complicación del estado del herido.
Nunca se sabe cuándo se va a presentar una circunstancia en la que alguna persona sufra una herida. Por ello es conveniente siempre tener un botiquín de primeros auxilios en casa o en el trabajo, y realizar las maniobras de primeros auxilios si se conoce el procedimiento. De lo contrario, es mejor dejar la atención en manos de personal capacitado.
Bibliografía
Enfermería en curación de heridas; editores Dr. Manuel Luis Martí y Lic. Silvina Estrada de Ellis; Buenos Aires 2012
http://www.saluddiaria.com/1145/recomendaciones-en-caso-sufrir-heridas/


Fernandez Moira

No hay comentarios:

Publicar un comentario